Nuestras Fincas

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La base del éxito BEHER son las más de 1.000 hectáreas repartidas entre sus fincas de crianza del cerdo 100% ibérico situadas en Salamanca, Extremadura, noroeste de Andalucía y la zona del Alentejo, en Portugal; la selección genética de las madres, la cuidada alimentación a base de cereales seleccionados y molidos en las propias fincas, el campeo del cerdo, el control exhaustivo del bienestar animal, el clima de Guijuelo –situado a más de 1.000 metros de altitud- y los estrictos controles de calidad que se aplican en las instalaciones de transformación, dan como resultado productos ibéricos de máxima calidad.

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esde BEHER consideramos que no hay nada mejor como controlar cualquier proceso desde el principio si queremos asegurarnos el éxito. Por eso, BEHER incorporó hace ya cuatro décadas la cría y el cuidado del cerdo ibérico en sus propias fincas, a las labores que desarrolla.

De esta forma mantenemos constante la personalidad y el carácter de nuestra producción, estando a la altura que nos ha acostumbrado durante casi 100 años.

Finca los ValhondosFinca los JaralesFinca Los Tinocos y los MontitosAlentejo portuguésMontanera

Un total de 430 hectáreas en la ribera del río Tormes, son dedicadas íntegramente a la cría del cerdo ibérico, situadas a 25 km de Guijuelo y compuesta por: zonas de regadío dedicadas al cultivo del maíz, cereales en secano y extensas zonas de monte de encinas donde campean en libertad los animales.

En esta finca los animales campean en libertad en un entorno donde reina la naturaleza, y en donde el cerdo ibérico pasa de 14 a 16 meses, completando su autonomía de forma armónica y equilibrada.

Más de 20.000 metros cuadrados cubiertos, distribuidos en 30 naves, que alojan en Valdunciel (Salamanca) a las 1.500 madres de raza ibérica seleccionada que son el origen de la producción BEHER.

Allá, en plena naturaleza, nacen diariamente unos 80 lechones que disfrutan de unas condiciones de higiene y sanidad que le hacen merecer el título de Granja Sanitaria de Protección Especial. Desde ahí, a partir de los dos meses, se distribuyen a las camadas por las fincas BEHER para que vivan en libertad, correteando entre encinas y retamas hasta el momento de su sacrificio.

Otras dos fincas completan la gran superficie de dehesas propiedad BEHER. Una enorme extensión de monte sostenible necesaria para que todos los cerdos, que son el origen de su producción, puedan pasar el máximo tiempo posible en libertad y sin hacinamiento.

La idoneidad de estas tierras y el aprovechamiento que de ellas obtengan las sucesivas camadas suponen una verdadera garantía de continuidad y homogeneidad en las condiciones alimenticias y de montanera, y en consecuencia en las carnes y elaborados posteriores.

En 2014 se inauguraron dos nuevas fincas en la región del Alentejo Portugués: Maldorme y Teixeira. A lo largo de la última década las fincas están en constante renovación y adaptación para asegurar que la producción de los ejemplares 100% ibéricos cumple con las normativas de bienestar animal y medioambiental.

Son fincas destinadas al engorde de nuestra producción durante el periodo conocido como “Montanera”.

Además de sus propias fincas, BEHER contrata las mejores dehesas de encinar de Salamanca, Extremadura y Portugal para parte de su cabaña, en un momento clave del desarrollo del cerdo ibérico: la Montanera. Así conseguimos que toda la cabaña BEHER disfrute de noviembre a marzo en libertad bajo las encinas de la cosecha anual de bellotas, comenzando así la fase de engorde a base de hierba y bellota en el momento en el que animal llega a los 80/100 Kg.

Diariamente cada animal consume en dichas fincas de 8 a 10 Kg. de bellotas de encina y unos 3 KG. de hierba y semillas, engordando casi un kilo al día; significando el aporte en peso de las bellotas de 50 a 80 Kg. por animal. El sacrificio llega cuando el cerdo alcanza un peso mínimo de 160 Kg. pudiendo llegar a alcanzar los 185 Kg. en sus 16/20 meses de vida.